El telescopio es capaz de detectar la diferencia de brillo que se produce si uno, por ejemplo, recorre "un milímetro" ( sí, sí, he dicho bien, un milimetro) en dirección a una farola que se encuentra a una distancia de...¡1 kilómetro!...
Nunca dejará de sorprenderme de lo que es capaz el hombre, el hombre bueno, se entiende, el comprometido con las causas justas, con el deseo de evolucionar, de hacerse preguntas constantemente, de saciar la curiosidad explorando nuevos terrenos, nuevas ideas...y porqué no, nuevos mundos...
El otro hombre, el malo, el que es capaz de generar guerras por oscuros intereses, el que no quiere ver más allá de su nariz, el que traiciona, el que mata, el que da más valor a la soberbia que a la modestia...por supuesto tambien me sorprende...de hecho, más que sorprenderme, me decepciona.

Creo que está misión durará aproximadamente 3 años. Ya estoy impaciente por saber lo que descubrirá.
En la imagen, la parte del cielo a la que apuntará el telescopio, alrededor de la zona de las constelaciones del Cisne i la Lira. Una zona compuesta de más de 100.000 estrellas a las cuales el telescopio intentará medir, al mismo tiempo, el cambio de brillo que se produce cuando un planeta pasa o transita por delante de una de ellas.
Misión Kepler

