
California Dreaming...
Sí, efectivamente, soñaba con hacer algun dia este viaje...este es el título de una canción del año 1965 del grupo Mama's and The Papa's. Primeros años del movimiento hippie que hizo su aparición en San Francisco. Esta fue la primera ciudad que visitamos (fuimos cuatro personas, tres chicas guapísimas y un humilde servidor...we're an american band...ja,ja,ja...)
Estuvimos cuatro dias, entre los cuales, como no podia ser menos, visitamos justamente el barrio que vio nacer la contracultura hippie, Haight-Ashbury. No da la sensación que quede mucho vestigio de aquellos años, pero en cualquier caso, me produjo una impresión especial imaginar como debia ser aquello hace cuarenta y tantos años, un hervidero de nuevas ideas sociales, políticas, musicales...Jefferson Airplane, Bob Dylan, Grateful Dead, George Harrison y tantos y tantos otros fueron transmisores de las nuevas ideas emergentes del momento.
Bueno, corto aquí y sigo con el viaje... de lo contrario podria estar escribiendo sin parar...
Pràcticamente pateamos toda la ciudad durante estos cuatro primeros dias, a pie, en autobús o, como no, en tranvia. JapanTown, en lo alto de la colina, con unas vistas preciosas, el muelle Fisherman, Mission (con fuerte presencia hispana), Castro, el barrio gay, con sus incontables banderas del arco iris, La Isla de Alcatraz que vimos con un ferry y, como no, el Golden Gate Bridge pero lamentablemente casi cubierto por la niebla...
Sin duda, San Francisco tiene encanto, se respira su bien ganada fama de ciudad liberal. La única pega, compartida por el resto de la banda, es el clima. Hay que llevarse alguna prenda de abrigo, las noches suelen ser frias y durante el dia se aguanta bien, si hace sol, cosa que no siempre sucede. Allí entendimos uno de los apodos de la ciudad, Fog City (ciudad de niebla).
JapanTown, San Francisco
De allí, nos fuimos en dirección al Parque Nacional deYosemite, en coche alquilado el último dia que estuvimos en San Francisco. Aquí va un dato de interés: las distancias entre ciudades o lugares de interés son enormes y prácticamente te llevan medio dia o dia entero circulando por autopistas, contando que de vez en cuando haces paradas técnicas para desentumecer músculos. Esta circunstancia tiene la ventaja que te permite "rastrear" un poco más en profundidad la realidad del pais que estás visitando.
Dormimos en una población llamada Chowchilla, que está a las afueras del Parque...ja,ja,ja...decir que está a las afueras, en realidad significa decir que está...a 3 horas de coche!!. Que son las horas que tuvimos que invertir para visitar el Parque al dia siguiente. Vamos, como decir que para visitar la ciudad de Barcelona, duermes en Zaragoza. (comentario: queda demostrado una vez más que, cuando estás de vacaciones, haces cosas que en otras circunstancias considerarías propias de estados mentales alterados).
Que decir de Yosemite? Una auténtica belleza natural. Es un Parque enorme del cual, por cuestiones de tiempo, únicamente pudimos ver el bosque de secuoyas gigantes, el Tuolumne Grove. Sin duda mereció la pena. Impresiona ver aquellos árboles, algunos con miles de años de antiguedad.
Parque Nacional Yosemite
Siguiente destino, Las Vegas, o sea, autopista 395 y adelante. Este fue un trayecto no exento de momentos críticos. Con la sana intención de acortar tiempos, mapa en mano, decidimos buscar algun atajo. Observamos una carretera secundaria que conecta con la autopista 95 que nos llevará directamente a las Vegas.
Esta carretera, de más de cien quilómetros, atraviesa una zona desértica. La iniciamos con medio depósito de gasolina. Al llegar a la conexión con 95, la aguja descendió de forma alarmante.
Confiados en que, a partir de este punto, encontrariamos una gasolinera, emprendemos rumbo.
Nada, quilómetros y quilómetros y ni una puñetera gasolinera. Pasada una pequeña zona habitada, por decir algo, llamada Beatty, obervamos a mano izquierda un grupo de cuatro o cinco caravanas. Me detengo a preguntar a qué distancia estamos de la próxima estación de servicio y, un hombre mayor, me responde que a unas cinco millas, siguiendo por la misma carretera. A partir de este mismo instante, volví a ser yo. No puedo describir la emoción que experimenté al oir esas palabras, ja,ja,ja...
De todas maneras, aprovecho para dar las gracias a mis compañeras de viaje por demostrar un temple y una sangre fria casi inhumana ante una situación como esta. Fue, sin duda, reconfortante...
Bien, estamos ya en el Estado de Nevada, Las Vegas, diría que es como una mezcla de lujo y carácter hortera. Todo allí es a lo grande, hoteles de 3.000 habitaciones, casinos, luces...pero no es más que eso.
Hombre, tiene su mérito haber construido tamaña ciudad en medio de un desierto. Y también tiene su gracia pensar en los grandes personajes y mitos que han actuado aquí...Tom Jones, Neil Diamond, aquella banda de gamberros a la que siempre admiré, formada por Dean Martin, Frank Sinatra y Sammy Davis...
Espectacular, eso sí, es la llegada de noche a Las Vegas...a muchos quilómetros de distancia, ya observas el fondo luminoso de la ciudad.
Las Vegas
Dormimos dos noches y, a continuación, ponemos rumbo al Grand Canyon, en Arizona, que es la menor de las distancias que hemos de recorrer. El paisaje desértico que observamos de camino impresiona, pero no es nada comparado con lo que te encuentras cuando llegas a destino. Sencillamente impresionante, majestuoso. Todo un trabajo de la naturaleza que ha dejado al descubierto miles de millones de años de historia geológica, con el rio Colorado a los pies.
Es toda una sensación observar la profundidad de los escarpados.
Para mi, sin lugar a dudas, la parte más fascinante del viaje.
Grand Canyon, Arizona
Tambien hacemos dos noches, antes de emprender carretera hacia el último punto de la ruta, de nuevo California, Los Angeles.
Más exactamente, nuestro destino es Long Beach, ciudad a unos 40 kilómetros de Los Angeles.
Me pareció una ciudad preciosa, recorrimos el muelle, el downtown, muy animado de noche. Nos sorprendió la fuerte presencia de policía. Supongo que justificada por tratarse de una zona de alto nivel.
Como, de nuevo, nos encontramos con el problema del tiempo disponible, decidimos que la única manera de poder ver algo de la ciudad de Los Angeles, era haciendo un tour en minibus.
Bueno, ya sabemos lo que significa utilizar este medio para ver cosas: ves mucho pero en poco tiempo. Pero siempre es más eso que nada.
Afortunadamente, pude observar, para mi goze personal, la pista donde juegan Los Angeles Lakers de Pau Gasol y Kobe Bryant, el Staples Center. Tambien vimos el Walt Disney Hall, sede de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, Hollywood y su Teatro Chino, el Paseo de la Fama, el Teatro Kodak y, finalmente, Beverly Hills.
Walt Disney Hall, Los Angeles
Y eso es todo amigos, como diría Bugs Bunny. Punto final de un largo recorrido y vuelta a Barcelona.
Pero, a parte de recuerdos en soporte fotográfico, uno también se lleva los recuerdos que se alojan en algun lugar de la mente. Aquellos que en algun momento rescatas de su sueño, el calor abrasador de los desiertos de Arizona, lagos de agua vigilados por árboles inacabables, abismos infinitos, la inmensidad de los territorios...
Lugares, momentos, que son testigos de aquello que un un dia fue el sueño de muchos aventureros en busca de fortuna.
California Dreaming...
